Teenage Engineering es la empresa de diseño sueca que decidió que los instrumentos electrónicos podían ser también objetos de deseo. Desde el OP-1 —sintetizador portátil que redefinió lo que cabía en una mano— hasta las pequeñas maravillas de la línea Pocket Operator, cada producto lleva la misma filosofía: tecnología de punta envuelta en una estética que debe tanto al Bauhaus como a los juguetes de los años setenta. Una marca que no fabrica herramientas sino que fabrica obsesiones.

Stylophone · Beat Drum Machine

$119,000.00
El Stylophone Beat es la drum machine más honesta del mercado: no pretende ser un estudio portátil ni un instrumento profesional, sino exactamente lo que es —un juguete serio, un objeto de placer inmediato construido sobre la tradición del Stylophone original que David Bowie inmortalizó en "Space Oddity". Dieciséis pads táctiles, efectos integrados, posibilidad de grabar y loopar patrones en tiempo real, todo en un formato que cabe en el bolsillo de un saco. Para el productor que necesita un break de su DAW, para el músico curioso que quiere experimentar sin comprometerse, o simplemente para quien entiende que la limitación bien diseñada es una forma de libertad creativa.

teenage engineering · EP-40 RIDDIM Sampler Composer + EP-2350 TING Handheld Microphone Launch Kit

$999,000.00
El EP-40 Riddim es un sampler y compositor de bolsillo construido alrededor de la música de Jamaica —dancehall, reggae, dub— con la seriedad conceptual y la precisión de manufactura que distinguen a Teenage Engineering de cualquier otro fabricante de hardware portátil. El kit de lanzamiento incluye el EP-2350 Ting, un micrófono de mano diseñado específicamente para el sistema: juntos forman un estudio completo que cabe en una mochila pequeña, listo para grabar, componer y performar desde cualquier lugar. Tecnología de primer nivel al servicio de una de las músicas más influyentes del siglo veinte.

teenage engineering · M-1 Personal Monitor

$249,000.00
Los M-1 son los auriculares plegables de Teenage Engineering: diseñados como accesorio del OP-Z pero compatibles con cualquier equipo de audio, combinan un micrófono boom desplegable para sampling de voz en tiempo real con una construcción compacta y dos jacks de audio —uno en cada lado— que permiten conectarlos indistintamente y encadenarlos en serie para compartir la escucha con otra persona. Cable de 1200 mm con conector TRRS de 3,5 mm, drivers dinámicos de 30 mm, respuesta en frecuencia de 20 Hz a 20 kHz, 100 dB de sensibilidad. La estética es inconfundiblemente Teenage Engineering: funcional hasta el hueso, sin un gramo de diseño superfluo, con esa cualidad de objeto que podría ser un juguete o un instrumento profesional y que en realidad es las dos cosas.